Ecos del Barcamp Guayaquil 2009
El sábado pasado, cerca de 400 personas asistieron al primer Barcamp realizado en Guayaquil, organizado por Fundapi. Se ofrecieron 28 desconferencias en un ambiente muy animado y, por momentos, caótico.
Puedo afirmar que gran parte de la blogósfera / twittósfera ecuatoriana estuvo presente, junto con una buena cantidad de estudiantes de la universidad donde se realizó el Barcamp. Entre los asistentes también pude ver a un señor con dos niños en edad escolar con el periódico bajo el brazo, a una pareja de esposos -cuya edad calculo entre 45 y 50 años- escuchando la charla sobre la nueva forma de ver televisión y a grupos de jóvenes con menos de 20 años, entrando y saliendo de las salas, previa inspección a la pizarra.
A las 11h50, le pregunté a Roberto por la cantidad de asistentes registrados. Su respuesta fue: “292 registrados, más la gente que no se registró y pasó de largo”. Al comentarle el número a Eduardo Béjar, exclamó: “Ya estamos. Con eso hemos cumplido”. El registro se cerró a las 12h30, con 323 registrados y según el cálculo retinesco de Roberto, ingresaron más de 400.
Durante todo el día, el equipo de Tecnodatum (mas Johan Mena) estuvo cubriendo el evento con Cover it Live y Twitter.
Al caer la tarde, estábamos cansados pero contentos: las metas habían sido alcanzadas. Guayaquil tuvo su primer Barcamp, por unas horas compartimos un espacio común para conversar, discutir y aprender. Escuchamos a quienes sólo conocíamos por un nickname o un username y agregamos a otros a nuestras redes de contactos. Realmente espero que esta serie de desconferencias -Barcamp Quito, Barcamp Guayaquil- sean el inicio de más eventos libres y participativos que a su vez impulsen el surgimiento de catalizadores en la comunidad 2.0 del Ecuador.
Crédito: Alfredo Velasco
Nadie lo dijo, pero creo que el sábado salimos de la FIEC con el mismo pensamiento disruptivo: sí se puede, sí se puede…
El Barcamp Guayaquil 2009 en la red:
Galería de fotos del Barcamp Guayaquil por Necatpace
Algunos números por Manolo Sangoquiza
Gracias, simplemente gracias por Eduardo Béjar

